martes, 26 de enero de 2010

Una promesa en aquel lugar (cuento)


¿Cuánto tiempo mas estaré aquí adentro?
¿Cuánto tiempo mas escucharé la misma sinfonía?
¿Es acaso que porque soy distinta no tengo libertad?
O talvez no encuentro el momento de escapar de mi.

Llegué temprano junto con aquellas personas que venden el pan. Me sentaron junto a otras chicas que solo me miraban y se rascaban sin parar el brazo. Una que otra me saco la lengua mientras se rascaba la cabeza. Yo lo único que hacia era morder mi lengua -es curioso saber que no te la pasas- aunque debo admitir que en mas de una ocasión lo he intentado, no lo logré mi lengua sigue aquí.

Mi cara en un instante empezó a hablar por si sola, empecé a hacer un par de muecas que odio tanto. Tenia un caballito de mar que me regalo un tipo sucio que tocaba la guitarra en un viejo bar. Lo llevaba conmigo en una bolsita de colores. Siempre lo veía, era muy gracioso ver como no cerraba sus ojos por nada.

El silencio se posiciono del salón. Un salón muy frío que nos acogía a todas. Mi mamá me trajo a este lugar diciéndome:
" Ángel aquí ya no habrá dolor. Aquí todo es bonito ¿ves?... aquí están los pajaritos de colores, aquí podrás dormir, podrás soñar, podrás creer. Ya no hay dolor, nadie te lastimara. Tendrás comida caliente, tus programas favoritos y tus muñecas. Estarás como en casa, solo que esta vez sin mamá.. pero vendré a verte lo prometo"

Debo admitir que esas última palabras me dieron miedo. Nunca había pasado una noche lejos de mami. Ella era una mujer buena, trabajaba muy duro por mi. Recuerdo que mi casa era grande, tenia un jardín donde yo solía jugar con una cometa. También había un gatito que no me dejaba agarrarle la cola.

A todo esto, mi mami me dejo en este frío lugar. Desde que entre camine contando mis pasos.
-Uno, dos (donde estoy) tres, cuatro (quiero mi cuarto) cinco, seis (esa vieja gorda me ve)...

Nos formaron en fila, solo llevábamos lo indispensable -una maleta-. La mía, solo poseía un par de libros, dos discos (Grieg y The beatles), un lapicero y un cuaderno en blanco... mas otras cositas que solo son curiosidades.

- Niñas, atrás hay un baño. ¡Quítense toda la ropa y pónganse esas batas blancas con los lazos hacia atrás!.

La enérgica voz, de esa robusta señora nos acelero. Trataba de hablar con las demás niñas, mami dice que siempre es bueno hacer amigas pero nadie me hablaba.
-Hola yo soy Ángel, bonito lugar no?
-Hola, porque no quieres ser mi amiga...

Nadie me hablaba, me sentía muy sola. Nos pusimos la bata y me daba mucha risa que a todas se nos vea "la rayita". Me causo risa durante segundos hasta que decidí irme.
Volvimos a hacer una fila. Una niña rubia empezó a llorar ¿Que te pasa, puedo ayudar? le dije suavemente
-Nada! Nada! Nada! Nada! empezó a gritar sin control, no paraba de gritar cada vez mas fuerte. Se la llevaron y yo me quede impresionada.

Nos dieron una almohada, una colcha de tigre y una vasenica. Llegamos a los dormitorios, unas 50 camas nos dieron la bienvenida. Repartieron nuestros horarios - que religiosamente debían ser respetados-
5am. bañarse 5.30am rezar el rosario 6.00am medicinas 7.00am desayuno 7.30am estudio ........etc

Mi mami solía hacerme un horario. Cuando lo cumplía me ponía una carita feliz. Mi mami era muy alegre, a veces bailaba horas conmigo y me hacia dormir en sus brazos. En realidad, la extraño mucho.. aquí me siento muy sola, todas siguen sin hablarme.

¿No se que hago aquí? ¿No entiendo nada? Extraño el olor de mi cuarto, la comida de mami. No debo llorar, porque las niñas de 9 años debemos ser fuertes pues estamos próximas a ser mujercitas.

Ya pasaron 5 años, Hoy tengo 14 y mi mamá no viene. Ella prometió venir
¿y si murió? ¿Y si se olvido de mi? ¿Y si no la dejan verme? me preguntaba a diario y no hallaba respuestas.

Una señora nos llamo loquitas ¿Yo no soy loca? Se escribir, se cantar, hago reír a mis amigas -aquellas que nunca hablan- solo hacen gestos.

Todo transcurría igual, pasaron años y mas años... ningún cambio, ninguna variación.
Ya me acostumbre a esta vida, a este lugar y durante mucho tiempo no quise hacerme mas preguntas. Ya tengo 20 años, me siguen inyectando cosas que no sirven para nada y las pastillas que me dan, las pongo bajo mi lengua y luego las escupo. ¡Esas pastillas solo me hacen tonta!
Suelo caminar por el jardín y dar muchas vueltas ¿Será posible dar tantas vueltas y hacer un hoyo en la tierra y escapar?

Por las noches solo nos dejan ver televisión dos horas, mayormente es a las 8 de la noche. Suelo esconderme tras el sillón para ver el especial de The Simpsons. Hoy encontré una radio malograda, Jorge el jardinero me la arreglo y me la regalo por mi cumpleaños pasado. Ahora esa radio se ha convertido en mi mejor amiga, todas las noches escucho música y me transporta a un mundo mágico. Ahora puedo olvidarme de mis temores, puedo callar al mundo y solo escuchar aquello que me hace feliz. Hoy pasaron Bohemian rhapsody de queen -era la canción preferida de mami- lloré y recordé mas sobre ella. Cuando no nos entendíamos, cuando se quejaba de mi y terminaba maldiciendo mi existencia empezaban los gritos perturbadores. Su voz era tan aterradora, me causaba tanto miedo ver como se le habrían los ojos y empezaba a cogerse el pelo que de un momento a otro una presión invadía mi cabeza. Solía golpearme contra un ropero viejo, y jalarme los cabellos hasta que salieran lagrimas. Me pellizcaba los brazos hasta dejármelos rojos y luego ella me metía como estuviera al agua helada.

¿Eso era ser loca? ¿Por eso estaba aquí en este maniconmio?... Yo no soy loca, solo necesitaba hablar, tal ves estaba cargada de energía reprimida .¿Cuánto tiempo mas estaré aquí adentro? ¿Cuánto tiempo mas escucharé la misma sinfonía?... Veo como me voy quedando mas chica sobre esta dura cama, los médicos piensan que progreso pero que a la vez soy muy astuta y trato de engañarlos.

Creo que aquí estoy protegida de los gritos, de la locura del mundo. Aquí rodeada de locos encuentro paz, aquí rodeada de gente que no me habla puedo aprender a entender el silencio. Aquí encontré paz, mamá tenia razón aquí no hay dolor.

Mami no te odio Estes donde estés.

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